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SÁNDOR
FERENCZI
El objetivo fundamental de
incluir este espacio, dedicado a la obra
de Ferenczi, se centra en el estudio, investigación
y profundización de sus conceptualizaciones,
en tanto revisando las vicisitudes de las
diversas teorías psicoanalíticas en el transcurso
del tiempo -desde los mismos inicios del
Psicoanálisis- es más que sorprendente el
permanente re-encuentro con sus ideas. Y,
más allá aún, de la dedicación o no a la
investigación de su recorrido teórico es
posible afirmar que el legado ferencziano
está ineludiblemente inmerso en el quehacer
psicoanalítico contemporáneo.
Ferenczi fue uno de los más importantes
organizadores/líderes de los comienzos del
movimiento psicoanalítico y, en particular,
uno de los pioneros de la investigación
teórico-clínica de la disciplina freudiana.
Fue uno de los fundadores de la International
Psychoanalytical Association y de la Asociación
Psicoanalítica de Budapest, de la que fue
el primer Profesor de Psicoanálisis en la
Universidad de Budapest. Contribuyó también
en la organización del International Journal
of Psycho-Analysis así como se constituyó
en uno de los primeros training analysts,
junto a Jones en 1913. Freud mismo lo recordó
como... un Maestro del análisis..., quien
...transformó a todos los analistas en sus
alumnos... (Freud, S., 1933).
Ferenczi emerge hoy, en el escenario del
Psicoanálisis contemporáneo, como una figura
compleja en tanto se lo define como héroe,
hombre de excesos, valiente innovador, enfant
terrible, disidente, discípulo y amigo
pasional, tanto del análisis tradicional
como del mismo Freud. Mientras algunos lo
consideran un innovador pre-psicoanalítico
y un fanático militante de la "cruzada"
del reconocimiento del abuso infantil y
el trauma, para otros ha sido el precursor
de los desarrollos relacionales en el Psicoanálisis,
enhebrando las diversas hebras, incluidas
en el corpus medular del pensamiento psicoanalítico.
...Usted no debería sorprenderse si en
mi conferencia de Nüremberg de nuevo escuchara
sus pensamientos y, más aún, hasta algunas
de sus formulaciones. Así ocurrió durante
la última conferencia en Worcester; he exigido
decididamente a mi intelecto y sé que estoy
muy inclinado hacia el plagio. Mientras
tanto, yo mismo, seguramente he efectuado
analogías con las reglas de los filósofos
platónicos... (Freud, S.-Ferenczi, S.,
febrero 8, 1910).
Toda la técnica psicoanalítica actual incluye
las ideas que ya Ferenczi elaborara, vía
sus propias experiencias clínicas: transferencia/contratransferencia,
el rol fundante de la madre así como el
del trauma, la confusión de lenguas, los
efectos nocivos de la seducción infantil,
el tacto, la empatía, el terrorismo del
sufrimiento son nociones ferenczianas, a
las que hoy adhiere casi toda la comunidad
psicoanalítica internacional, aún des-conociendo/desmintiendo
que responden a su autoría.
En un mundo donde la incertidumbre, la dispersión
y las incesantes transformaciones marcan
con su impronta nuestra contemporaneidad
pareciera que estas cuestiones pertenecieran
a una dimensión nueva y actual, cuando en
verdad ya el genio de Ferenczi las preanunciara
y hasta las describiera. Y desde entonces,
la bibliografía psicoanalítica contemporánea
ha revitalizado y subrayado las nociones
de creatividad, empatía y, muy especialmente,
la de matriz intersubjetiva como soportes
privilegiados de la constitución psíquica.
Frente a la prematura sabiduría de Ferenczi
(The Wise Baby) no podemos sino reconocernos
como discípulos suyos, en tanto nuestro
accionar clínico se aproxima, cada vez más,
a sus conceptualizaciones.
Sus ideas fueron adoptadas primero por el
"Independent Group" británico,
entre los que se contaron Balint, Rickman,
Winnicott, Paula Heimann. En la Argentina
y en los años cincuenta, sus ideas acerca
de la contratransferencia reaparecieron
con Racker, sensible y agudo psicoanalista
formado con Helene Deutsch. También los
Baranger y Rodrigué mantuvieron vivo el
pensamiento de Ferenczi. Su pensamiento
migró a los Estados Unidos a través de Clara
Thompson y de Harry Sullivan, estimulando
claramente el pensamiento de Searles y las
más recientes teorizaciones americanas como
las de Kohut.
En Italia, las conceptualizaciones
de Ferenczi lograron ser rescatadas de un
casi inexorable destino de olvido por la
invalorable tarea de Egon Molinari y Glauco
Carloni. Ambos, pero en particular Carloni,
se empeñaron en una extraordinaria
labor de traducción al italiano así
como de un intensa labor editorial, antes
que en otros países de Europa. Hacia
finales de los años '80 la difusión
de la obra ferencziana y la profundización
de sus investigaciones ha sido continuada
en la Sociedad Psicoanalítica Italiana
por Franco Borgogno, quien en los últimos
congresos dedicados a Ferenczi (Tel Aviv,
Madrid, Turin) continúa intensamente
el legado de Carloni.
Los incesantes cuestionamientos teórico-clínicos,
que hacían al inquieto espíritu renovador
de Ferenczi, empujaron al Psicoanálisis
hacia una comprensión más compleja del psiquismo
y de la subjetividad. De este modo, la historia
se re-cuenta, se re-compone pero también
se des-ajusta, partiendo de un supuesto
cero, en tanto imposible de ser dicho. Así,
al nombrar una marca de los orígenes ésta
se recompone en la transferencia y, mientras
el analista se posiciona en el lugar del
arcano de cada quién -figura del origen
y del trauma investido en lo actual- el
analizando al mirarse y, sin saberlo, transforma
ese mismo origen.
Tal vez, precisamente por percatarse muy
tempranamente de estos riesgos, Freud conceptualizó
la verleugnung (desmentido), bordeando siempre
la noción de criptomnesia (1909-1914-1920-1925-1937),
para designar el desmentido/des-conocimiento/renegación.
La criptomnesia se anuda siempre a un núcleo
de verdad histórica, situada en el lugar
de un forzado olvido. Al respecto decía
Ferenczi (agosto 4, 1932): ...Lo antitraumático
en Freud es...medida protectora frente a
la visión de sus propias debilidades..."
Pero también agregó: ...nuestro maestro
Freud repitió a menudo que no era deshonroso
extraviarse cuando se emprendían...incursiones
en lo desconocido... (Ferenczi, S., Diario
Clínico).
Y así como la Historia se va re-escribiendo
ante cada avance del tiempo, cómo pensar
"la no recordada", todavía hoy,
obra de Ferenczi en la mayoría de los Institutos
de Psicoanálisis?
Que los intereses teórico-clínicos de Ferenczi
se diferenciaran de los de Freud, no necesariamente
implicaba que, él mismo, debiera ser considerado
-tal como ocurrió- un disidente. Ferenczi
nunca rechazó las conceptualizaciones freudianas
sino que se abocó a desarrollar determinadas
cuestiones clínicas que acuciaban a sus
propios pacientes.
Devenir un pensador original implica, desde
siempre, cuestionar y hasta formular postulaciones
diferentes de las teorías tradicionales.
Si esto es lo considerado "lo herético"
-por un cierto consenso academicista- el
mismo Freud habría de ser considerado un
hereje, cuestión que por cierto así ocurrió,
en la Viena de sus tiempos.
Y si bien los desarrrollos teórico-clínicos
de Ferenczi nos parecen hoy casi obvios,
fueron silenciados por varias generaciones
de psicoanalistas. Recién en la última década
se le ha ido otorgando un reconocimiento
consensuado, cada vez más extendido, aunque
todavía no todos reconozcan en Ferenczi
un promotor y defensor del Psicoanálisis,
en tanto no solo lo ejerció con determinación,
convicción y una inquebrantable honestidad
intelectual sino que, precisamente por esto,
se permitió reconocer sus propios errores
y desaciertos, en un tiempo en el que la
modalidad terapéutica no se correspondía
con sus observaciones
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